El copiloto español Oriol Vidal se ha proclamado campeón del mundo W2RC Stock 2026 junto al lituano Rokas Baciuška. La pareja de Defender Rally termina la temporada con 233 puntos después de ganar el Dakar, lograr dos segundos puestos en Portugal y Argentina y cerrar el año con un tercer puesto en Marruecos.
Hay títulos que llegan por velocidad pura y otros que se construyen etapa a etapa, sin hacer demasiado ruido. El de Oriol Vidal y Rokas Baciuška pertenece claramente al segundo grupo.
En rally-raid, correr rápido ayuda, pero no basta. Hay que navegar bien, conservar el coche, saber cuándo atacar y, sobre todo, llegar cada día. Y precisamente ahí es donde esta pareja ha marcado la diferencia durante toda la temporada.
Para el aficionado español, el nombre de Oriol Vidal merece una atención especial.
El piloto suele llevarse los focos, pero en rally-raid el copiloto puede decidir una carrera en cuestión de segundos. Un error de navegación puede borrar horas de trabajo y una buena lectura del roadbook puede salvar una etapa complicada.
Defender Rally ha destacado precisamente la precisión de Vidal como una de las claves de la temporada de Baciuška. La pareja ha terminado el campeonato con 233 puntos, suficientes para conquistar los títulos FIA W2RC Stock de pilotos y copilotos.
Lo más difícil de esta temporada ha sido que nuestros principales rivales hayan sido nuestros propios compañeros de equipo y liderar desde el principio. Ha habido que gestionar muy bien el ritmo y las decisiones durante el año, y quizá eso nos ha obligado a afrontar las carreras con mucha más cabeza. Cuando sales del Dakar como líder, siendo además la prueba que más puntúa dentro de un campeonato con relativamente pocas carreras, sabes que el resto de la temporada toca gestionar esa ventaja. Empiezas a pensar que el campeonato está a tu alcance y, por suerte, la gestión ha sido buena y nos llevamos el triunfo. No puedo comentar todavía mucho sobre mi futuro, pero sí puedo decir que voy a seguir con la misma motivación. El objetivo seguirá siendo mejorar y luchar por mantener la dinámica de esta temporada
Oriol Vidal
No es casualidad.
Cuando una tripulación mantiene ese nivel de regularidad durante todo un campeonato, normalmente hay mucho más detrás que simplemente velocidad.
La temporada comenzó de la mejor forma posible. Rokas Baciuška y Oriol Vidal ganaron el Dakar 2026 en la categoría Stock, en el estreno competitivo del Defender Dakar D7X-R.
Aquella victoria les dio una base perfecta para luchar por el Mundial. Pero el Dakar no fue un resultado aislado.
Después llegaron dos segundos puestos consecutivos, en el bp Ultimate Rally-Raid Portugal y en el Desafío Ruta 40 de Argentina. En Marruecos, la última prueba de su temporada, terminaron terceros en Stock.
No ganaron todas las carreras. Y precisamente ahí está una de las claves de este campeonato.
En rally-raid muchas veces el título no lo gana quien más etapas domina, sino quien menos errores comete. Baciuška y Vidal entendieron perfectamente esa filosofía.
Después del Dakar, su estrategia fue gestionar el campeonato, mantener un ritmo sólido y evitar riesgos innecesarios. Esa forma de correr puede parecer menos espectacular desde fuera, pero es precisamente una de las cosas más difíciles de hacer en rally-raid.
Saber cuándo levantar el pie también forma parte de ganar. Y cuando llegas a Marruecos con el campeonato en juego, cada kilómetro pesa mucho más.
El Rallye du Maroc puso el punto final a la temporada 2026 de Defender Rally.
Stéphane Peterhansel y Mika Metge ganaron la categoría Stock en Marruecos, mientras Baciuška y Vidal terminaron terceros, resultado suficiente para asegurar definitivamente el campeonato.
La pareja español-lituana cerró así el Mundial con 233 puntos.
La diferencia final puede parecer pequeña, pero en un campeonato de este tipo cada resultado acumulado durante el año termina teniendo un peso enorme.
El título también tiene un valor especial para Defender. La marca ha conquistado el campeonato de constructores Stock en su primera temporada completa dentro del W2RC.
El Defender Dakar D7X-R está desarrollado a partir del Defender OCTA y mantiene elementos derivados del vehículo de producción.
Para una marca que acaba de entrar oficialmente en competición, terminar el primer año con los títulos de pilotos, copilotos y constructores es difícilmente mejorable. Y también coloca el proyecto en una posición muy distinta de cara al futuro.
Desde fuera, muchas veces vemos simplemente una clasificación. 233 puntos. Primer puesto. Campeones. Pero detrás hay meses de navegación, etapas largas, noches revisando roadbooks, presión dentro del coche y miles de kilómetros donde un pequeño error puede cambiarlo todo.
Personalmente, creo que ahí está lo más interesante de este título. Oriol Vidal no ha sido simplemente el copiloto que estaba sentado junto al campeón. Ha formado parte directa de la construcción del campeonato.
Y en una disciplina donde la navegación sigue siendo uno de los grandes factores diferenciales, eso tiene mucho valor.
El título W2RC Stock 2026 coloca a Vidal entre los nombres españoles que han conseguido llegar a lo más alto del rally-raid mundial.
Después de ganar el Dakar y el Mundial Stock en su primer año, la presión será diferente. La pregunta ya no será si el proyecto puede ganar.
La pregunta será cuánto puede seguir creciendo. Y para Oriol Vidal, después de una temporada así, el siguiente reto será defender lo que acaba de conseguir. Porque llegar arriba es difícil. Mantenerse suele ser todavía más complicado.